31 de diciembre de 2010

"Canción de Navidad" artículo de Julio Malo de Molina - La Voz / Cádiz

 

Os dejamos con uno de los artículos de nuestro familiar Julio Malo de Molina que se publica semanalmente en el periódico La Voz de Cádiz.

Y debido a estas fechas tan señaladas, este último es un encantador mensaje navideño lleno de belleza, historia, fantasia y realidad.



CANCIÓN DE NAVIDAD por Julio Malo de Molina
Escrita por Charles Dickens en 1843, 'A Christmas Carol' es una novela corta muy popular que ha conocido múltiples adaptaciones cinematográficas: la primera en 1901 filmada por Walter Booth en los albores de esta industria; la más reciente, escrita y dirigida por Robert Zemeckis y protagonizada por Jim Carrey ya en formato 3D, se estrenó el año pasado. Relata la historia de un viejo usurero, Ebenezer Scrooge a quien la visita nocturna de tres espíritus navideños revela la perniciosa tristeza de su codicia, y así modifica su comportamiento, sumándose a la sana alegría de la gente sencilla. La Navidad es el acontecimiento que para los pueblos del hemisferio norte supone el cambio de ciclo solar mediante el solsticio de invierno. Imaginen el goce de aquellas hordas primitivas de hombres cuando perciben como el progresivo decrecer de la luz diurna se torna en esas fechas y renace el sol que les conducirá a una nueva primavera.

Sin duda por ello los evangelios, antiguos textos en arameo, fijan en tan festivo momento del calendario solar el nacimiento de Jesús de Nazareth, referente espiritual para buena parte del género humano y también uno de sus grandes pensadores en cuyas prédicas habla de: humildad, verdad, bondad, belleza y amor; como antes lo habían hecho Lao Tsé, Gautama el Buda y Platón, y como lo hicieran posteriormente todos aquellos que siguieron esa línea de pensamiento, como San Agustín de Hipona, que fue liviano y pecador en África, o como Prisciliano, obispo de Ávila ejecutado en Tréveris donde siglos más tarde nacería Carlos Marx. Jesús de Nazareth denunció los abusos del poder y condenó la usura, por ello fue torturado y ejecutado.

También estas Navidades la televisión ha llevado a los hogares distintas versiones del cuento de Dickens. Puede que en alguno de ellos sonara por teléfono la voz amenazante de un cobrador mientras en la pantalla Mickey Mouse representaba a Bob, humilde empleado del avaro Scrooge. Tal vez como en tan bello relato los espíritus de la Navidad remuevan en los herederos de Scrooge la codicia causante de una crisis que ha debilitado los principios que han venido caracterizando nuestra cultura histórica, tales como la solidaridad, el honor y la trascendencia. En cualquier caso, estas fiestas del cíclico renacer solar son momentos propicios a los buenos deseos. Pensemos pues que las crisis siempre preludian cambios de los que por otra parte nuestro sistema económico andaba muy necesitado. Esperemos que éstos nos conduzcan a una sociedad más humana y más justa.

Fuente: La Voz Digital

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